Pedagogia libertaria
Historia de la pedagogía libertaria del sitio web de http://www.paideiaescuelalibre.org/ La pedagogía libertaria es un modo diferente al que estamos acostumbrados de concebir la educación. Por educación entendemos la asimilación por parte de las personas de una sociedad, de los valores y comportamientos que rigen su funcionamiento. Por tanto las sociedades y sus modelos de funcionamiento dependen de la educación para perpetuarse en el tiempo.Pero la sociedad predominante pretende mantener ciertas estructuras y formas de poder que nosotros creemos injustos ya que no permiten el desarrollo igualitario de las personas, creando clases dominantes tanto política como económicamente. Este autoritarismo lo manifiesta la sociedad desde la educación para crear personas dependientes, autoritarias y competitivas que asumen las injusticias del sistema como algo natural a la humanidad, integrándonos en un sistema no solidario y que mantiene desigualdades, violencia, enfrentamientos y explotación. Buscamos una transformación global de la sociedad. Para ello debemos cambiar muchos de los valores de la sociedad actual, a través de la educación buscando Apoyo mutuo, solidaridad, libertad, igualdad ético colectiva, dignidad y responsabilidad, es decir la dicha y el bienestar del ser humano.Toda la sociedad influye en la educación por ello no debemos quedarnos solo en la transformación de la escuela ya que la vida es la principal escuela. No tenemos que centrarnos solo una determinada edad la infantil para introducir estas ideas y comportamientos. Aunque es la edad más importante para introducir valores cuando todavía la sociedad, la familia, el poder, y las medios de comunicación no han influido negativamente en nosotros. Sino que esta educación debe ser una formo de funcionamiento continua en nuestras vidas.El anarquismo pretende crear una sociedad justa, solidaria y participativa y es por ello que sus ideas pedagógicas intentan ser acordes con estas máximas. La pedagogía libertaria hay que entenderla unida a todo un movimiento social. La educación esta para reproducir las relaciones sociales y culturales generadas por el sistema capitalista. Basándose en los principios de disciplina y autoridad, haciendo que las personas desde pequeñas se habitúen a pensar y actuar como le conviene al sistema establecido. Los principios, que en mayor o menor medida, sigue la educación libertaria son:- Libertad del individuo. Libertad del individuo pero colectiva es decir teniendo en cuenta a los demás y desde la responsabilidad a vivir en grupo.- En contra de la autoridad. Nadie manda a nadie todo se hace por compromisos asumidos y desde la decisión colectiva, abierta y sincera.- Autonomía del individuo, en contra de las dependencias jerarquizadas y asumidas, cada individuo tiene derechos y obligaciones asumidas voluntariamente, responsabilidad colectiva y respeto. Las personas afrontan sus propios problemas, crean sus propias convicciones y razonamientos.- El juego como acceso al saber. Desde el juego es más fácil desarrollar la solidaridad y el trabajo colectivo, la socialización y el ambiente positivo, alegre y sincero.- Coeducación de sexos y social. La educación es igual y conjunta, sin discriminación de ningún tipo por razones de genero o económico sociales. Pero concretando aún más explicaremos algunas de las formas de funcionamiento concreto para lograr que estas ideas se vayan desarrollando día a día en algo estable y asumido por todas las personas.Para crear personas libres y autogestionada es preciso que cada individuo decida, escoja y trate de aquello que le interesa sin necesidad de las órdenes de nadie, siendo consciente de sus propias limitaciones, que la persona elija qué, cómo, cuándo y dónde quiere trabajar los conceptos, actividades y actitudes necesarios para su educación.El auto-didactismo es importante en este punto, permitiendo el acceso a la información que permita aprender por uno mismo aquello que se quiere aprender, fomentando además la cooperación didáctica pidiendo ayuda a otras personas.Creando dinámicas de trabajo colectivo e igualitario, permitiendo el acceso a cuadernos de trabajo, libros, y otros materiales impresos o audiovisuales, que son elegidos por cada uno Además se cuenta con el apoyo de otros compañeros/as o de los educadores que son uno más solo que con más conocimientos y experiencias educativas , pero actuando como meros informadores y consejeros sin ningún poder sobre nadie Cada persona decide cuales son sus compromisos didácticos personales y de grupo que intentará cumplir en un determinado trimestre. Estos compromisos incluyen no solo elementos intelectuales sino también afectivos y de relación con los demás.La Auto-evaluación con registros de observación y pruebas de madurez comprueba las actitudes internas y con el grupo, además de intereses, necesidades y relaciones tanto intelectuales como afectivas y sociales. Rompiendo con los exámenes como formas represivas y competitivas de saber como esta siendo el proceso educativo. Además se reparten entre todas las personas las tareas cotidianas como limpiar, recoger, o administrar materiales y dinero del colectivo, manteniendo responsabilidades acordes con su capacidad y posibilidades de edad.La Asamblea se convierte en el marco para tomar las decisiones de grupo sin autoritarismo buscando la mejor solución para los problemas, y donde se asumen compromisos y se auto-comprueba su cumplimiento, donde nos comunicamos sinceramente con las demás personas del colectivo y donde generamos muestra participación, nuestra relación con el resto, nuestra crítica nuestro auto evaluación.Hablando con libertad de nuestras dudas, sentimientos y propuestos. La asamblea se convierte pues en el referente de toma de decisiones por lo que necesita un registro escrito de pareceres y decisiones, además de un sistema claro de toma decisiones colectivas, por consenso si puede ser y si no por votación.Las asambleas pueden ser de grupos más pequeños para temas puntuales que afecten a un número menor de personas o generales en las que participa todo la colectividad.La asamblea es la piedra angular de la educación libertaria ya que en ella surge la espontaneidad, la libertad y la comunicación libre entre las personas.Sí bien estas son algunas Ideas para poner en práctica formas libertarias en la educación, el camino es largo y continuo, siendo muchos los problemas a los que tendremos que enfrentarnos si queremos crear prácticas pedagógicas libertarias. Cada asamblea, cada decisión, cada discusión, y cada intento son un paso más a valorar positivamente. Si no lo intentamos no lo conseguiremos.
n mi opinión la educación libertaria es una opción que deberían analizar los pedagogos, por el siguiente motivo:Los niños y niñas generalmente son reprimidos desde pequeños, por lo tanto es así como se logra la dependencia y toda esa necesidad de regirse por ciertas normas establecidas que jamás entienden, esto les impide desarrollarse como individuo para poder lograr grandes cosas en colectivo porque en grupo realmente se logran los propósitos en una construcción colectiva.
Si dejamos a los niños escojan el método de trabajo que deseen existe mayor probabilidad de que su rendimiento sea positivo y muy efectivo, cuando no tienen la presión de el profesor o del adulto por cumplir una tarea –además de tener la presión de que deben hacerlo muy bien- se sienten libres y esta situación los hace ser mas capases de realizar acciones y actuar con mucha decisión propia aunque siempre creando una conciencia que tome en cuenta el grupo porque como dice el articulo toda educación se crea en sociedad al crearse en sociedad estamos hablando de que el ser como individuo necesita vivir en grupo, aunque sin querer por falta de una buena educación la cual recién se esta tratando de mejorarla eso implica la mala distribución existente en estos momentos en educación y como cada docente debemos procurar por el verdadero progreso de cada niño o niña sin interés personal para lograr esto es necesario acudir a este método que permite una educación completa y logran crear en la persona una mente conciente para así lograr grandes cambios en conjunto como sociedad como gente conciente y consecuente.Hay niños que odian estudiar o dicen que no son capaces de realizar trabajos o no son capaces de comprender, creo que eso es responsabilidad máxima de los orientadores del niño ya sea el profesor o los padres los niños necesitan concejos y mucha motivación, afecto no como lo hacen los pedagogos actuales que les exigen a todos por igual y no todos tienen las mismas capacidades para aprender cada uno tiene su ritmo por eso es importante que ellos elijan que les apasiona mas para desarrollar esa parte y trabajar de manera diferente con cada niño o niña-
martes, 2 de diciembre de 2008
articulo 2
Violencia en el aula. Bullying
ca - eu - gl - en - fr - it - pt Violencia de género en el aula25 de noviembre: Día Internacional de Lucha contra la violencia de géneroAnlisis de la Ley Integral contra la Violencia de Género desde el ámbito educativoPor Angeles AlvarezAprendizaje cooperativo y prevención de la violenciaPor Maria José Díaz AguadoAprendizaje cooperativo y prevención de la violenciaPor Mª José Díaz AguadoAprendizaje y convivencia: claves para responder a la diversidadPor Encarna Rosillo GabaldónAsesoría de la convivencia, programa contra la violencia escolar del Gobierno de NavarraBases teóricas sobre la promoción de la no violenciaBullying. Intimidación y maltrato entre el alumnadoPor José Mª Avilés MartínezCampaña de sensibilización contra el Bullying HomofóbicoCero Acoso. Campaña contra el Acoso Escolar destinada a estudiantesFADAE - Castilla y LeónClimas escolares, malestares y relaciones entre iguales en las escuelas catalanas de secundariaPor Maribel Ponferrada ArteagaColabora en una investigación sobre violencia en la escuelaCómo abordar los conflictos en un centroExperiencia del IES Alarnes (Getafe) presentada por Francisco VillegasComportamiento antisocial en los centros escolares: una visión desde EuropaPor Juan Manuel Moreno OlmedillaConférence en ligne : Nouvelles Formes de Violences scolaires24 avril - 19 mai 2006Conflicto y convivencia en los centros educativosConcejo Educativo de Castilla y León. Conclusiones del grupo de trabajoConflicto y resolución de conflictos escolares: La experiencia de mediación escolar en EspañaPor Silvina Funes Lapponi y Damián Saint-MezardConflictos escolares y Convivencia en los Centros EducativosIntervenciones de Amelia Valcarcel, Carlos Castilla del Pino, Rosario Ortega y Jose Antonio MarinaConstruir la ConvivenciaJunta de Comunidades de Castilla-La ManchaConvivencia escolar y prevención de la violenciaPor María José Díaz-AguadoConvivencia y conflictividad en las aulas. Análisis conceptualPor Pedro Uruñuela NájeraConvivencia y conflicto en los centros escolares: La situación españolaPor Elena MartínCuando el colegio es un infierno12.000 niños madrileños sufren acoso escolar en las aulas madrileñasCuando el patio es un ringUna parodia televisiva de lucha levanta quejas de los padres por su potencial imitativoCuestionario sobre intimidación y maltrato entre iguales en las aulas.Elaborado por Ortega, R, Mora-Merchán, J.A. y Mora, J. Universidad de SevillaDefinición de ’bullying’. Entrevista a Rosario OrtegaEntrevista a Rosario OrtegaDefinición, tipos y expansión el Bullying y la violencia escolaresPor Peter K SmithDel acoso escolar a la cooperación en las aulasAutora: María José Díaz-AguadoDocumentos de apoyo en caso de maltrato entre igualesJunta de Castilla-La ManchaDocumentos de Apoyo en caso de maltrato entre igualesJunta de Comunidades de Castilla-La ManchaEducación, violencia y culpaPor Manuel Javier Gómez García - San Fernando, CádizEducar la convivencia para prevenir la violenciaEfectos de la aplicación de un programa de educación para la convivencia sobre el clima social del aula en un curso de 2º de ESOPor Cruz Pérez PérezEl acoso escolarAutor : Javier RicouEl Acoso EscolarAlumando de 4º ESO y de 1º Bachillerato del IES Margarita SalasEl acoso escolar-Bullying. Una propuesta de estudio desde el análisis de redes sociales (ARS)Por Joan Merino GonzalezEl diario azul de Carlota. Violencia de género y adolescentesAutora: Gemma LienasEl maltrato entre iguales "Bullying" en Euskadi/Tratu txarra berdinen artean "Bullying-a" EuskadinJosé Antonio Oñederra. ISEI-IVEIEl modelo integrado: Un nuevo marco educativo para la gestión de los conflictos de convivencia desde una perspectiva de centroPor Juan Carlos Torrego SeijoEl proyecto Andalucía Anti-Violencia Escolar: ANDAVEPor Rosario Ortega y Rosario del ReyEncuestas de Convivencia para prevenir la violencia escolarEnseñar a convivir no es tan difícilPor Manuel SeguraEstudio Estatal sobre la Convivencia Escolar en la Educación Secundaria ObligatoriaAño 2008Fortalecer la profesión docentePor Álvaro MarchesiGuerra en las AulasUn libro de Nora RodriguezGuía CiberBullyingGuía práctica para chicas. Como prevenir y defenderte de agresionesPor Mª Jose Urruzola ZabalzaHerramientas para combatir el bullying homofóbicoAutoría: Raquel Platero Méndez y Emilio Gómez CetoI Congreso Internacional de violencia escolar (Bullying). AlmeríaDel 20 al 23 de Noviembre de 2007IeSocio, un programa informático para prevenir el acoso escolarInforme "Violencia y Acoso escolar en centros de Primaria, ESO y Bachiller"Instituto de Innovación Educativa y Desarrollo DirectivoInforme del Defensor del Pueblo español "Violencia escolar: El maltrato entre iguales en la Educación Secundaria Obligatoria. 1999-2006"Juventud y violéncia de géneroEmilia Caballero ÁlvarezKit teatral, representaciones teatrales para objetivos socialesLa primera obra:contra la violencia escolarLa convivencia en la etapa infantilLa convivencia: un modelo de prevención de la violenciaPor Rosario Ortega RuizLa democracia no ha llegado a la familia y a la escuela; se pega a los niños legalmenteEntrevista a Paulo Pinheiro Coordinador del estudio de la ONU sobre violencia infantil en el mundoLa educación entre pares: Los modelos del alumno ayudante y mediador escolarPor Isabel Fernández GarcíaLa insensatez de los hijos-amigosPor Andrés Montero GómezLa opinión de los profesores sobre la convivencia en los centrosEstudio patrocinado por el Centro de Innovación Educativa (CIE-FUHEM)La promoción de la convivencia en la Comunidad Autónoma de Castilla-La ManchaPor Carlos AyalaLa violence dans les ZEP ne serait pas plus importante qu’ailleursPar Martine LaroncheLos problemas de la convivencia escolar: un enfoque prácticoPolítica Educativa. Nº 4.Maltrato escolar. VideoEscuela República de Bolivia, en Valparaíso, ChileMapa de Ruta en el ámbito escolar para las situaciones de maltrato y abuso sexual en niños, niñas y adolescentes de UruguayMás de un centenar de menores homosexuales y transexuales relatan las agresiones y el aislamiento que padecenEmilio de BenitoMatones en la escuelaPor Marta IglesiasMediación contra el acoso escolar. El nuevo decreto de derechos y deberes del alumnado de la Generalitat fomenta el pacto frente a la sanciónPor Mercé BletranMira els perssonatges d’una agressióNace el Observatorio Estatal de Convivencia EscolarNo te líes con los chicos malos. Guía no sexista para chicasNueva web para atender a los y las menores víctimas del acoso escolarOrientación educativa y prevención de la violencia: la diferencia sexual en la resolución de conflictosPlan Integral Contra el Acoso EscolarPolicía de escuelaPar Carmen MoránPostdata. Representación teatral sobre el acoso escolar. MadridPrevención de la violencia de Género. Unidad Didáctica para Educación primaria.Por Pilar Jiménez AragonésPrevención de la violencia de género. Unidad Didáctica para Educación Secundaria.Por Maite Gorrotxategi Larrea e Isabel Mª de Haro OriolaPrevención de la violencia sexista desde la escuelaPor Mª Jose Urruzola ZabalzaProtocolos de respuesta para equipos directivos y profesorado ante situaciones problemáticas en los centros educativosDefensor del Menor en la Comunidad de MadridProyecto Atlántida: Propuestas concretas para prevenir y gestionar los problemas más comunes en el aulaSchoolmates, proyecto contra el bulling y la homofobia en la escuelaSelección de trabajos "Docentes, alumnos y padres en conflicto"Socialización, educación y violencia: socialización para la violencia en EuskadiPor Andres Montero GómezSúmate a la convivencia, un programa de FETE-UGT y Fundación Telefónica contra la violencia en las aulasTolerance Spinning, recursos on line contra la violenciaTratémonos bien
creo que
si se genera una
Guía para alumnos y alumnas de primariaPor Jordi Collell y Carme EscudéUn ’iceberg’ llamado acoso escolarPor Ana Alafageme y Charo NogueiraUn acuerdo para la convivencia escolarPor Lola Abelló, José Campos y Carlos LópezUn método reeducativo en cuestiónZurich elimina las ayudas al centro propietario de la masía de GironaUn proyecto de coeducación para avanzar hacia la igualdad: Análisis de la violencia escolar desde la perspectiva de géneroPor Enrique Vélez GonzálezViolencia de género en la escuela: Sus efectos en la identidad,en la autoestima y en el proyecto de vidaPor Raquel Flores BernalViolencia en la escuela II. Monografico de la Revista iberoamericana de educaciónNúmero 38: Mayo-Agosto 2005Violencia en las aulas: Los expertos reclaman la implicación de los padres y más respeto hacia los profesoresViolencia entre compañeros en la escuela. InformePor Ángela Serrano Sarmiento e Isabel Iborra MarmolejoViolencia escolar ("Fenómeno Bullying"). De las razones esgrimidas por el Bully para acosar a sus víctimasPor Emilio Tresgallo Saiz¿Qué hacer si mi hija ha sido maltratada?Sonia Vaccaro. Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres
ca - eu - gl - en - fr - it - pt Violencia de género en el aula25 de noviembre: Día Internacional de Lucha contra la violencia de géneroAnlisis de la Ley Integral contra la Violencia de Género desde el ámbito educativoPor Angeles AlvarezAprendizaje cooperativo y prevención de la violenciaPor Maria José Díaz AguadoAprendizaje cooperativo y prevención de la violenciaPor Mª José Díaz AguadoAprendizaje y convivencia: claves para responder a la diversidadPor Encarna Rosillo GabaldónAsesoría de la convivencia, programa contra la violencia escolar del Gobierno de NavarraBases teóricas sobre la promoción de la no violenciaBullying. Intimidación y maltrato entre el alumnadoPor José Mª Avilés MartínezCampaña de sensibilización contra el Bullying HomofóbicoCero Acoso. Campaña contra el Acoso Escolar destinada a estudiantesFADAE - Castilla y LeónClimas escolares, malestares y relaciones entre iguales en las escuelas catalanas de secundariaPor Maribel Ponferrada ArteagaColabora en una investigación sobre violencia en la escuelaCómo abordar los conflictos en un centroExperiencia del IES Alarnes (Getafe) presentada por Francisco VillegasComportamiento antisocial en los centros escolares: una visión desde EuropaPor Juan Manuel Moreno OlmedillaConférence en ligne : Nouvelles Formes de Violences scolaires24 avril - 19 mai 2006Conflicto y convivencia en los centros educativosConcejo Educativo de Castilla y León. Conclusiones del grupo de trabajoConflicto y resolución de conflictos escolares: La experiencia de mediación escolar en EspañaPor Silvina Funes Lapponi y Damián Saint-MezardConflictos escolares y Convivencia en los Centros EducativosIntervenciones de Amelia Valcarcel, Carlos Castilla del Pino, Rosario Ortega y Jose Antonio MarinaConstruir la ConvivenciaJunta de Comunidades de Castilla-La ManchaConvivencia escolar y prevención de la violenciaPor María José Díaz-AguadoConvivencia y conflictividad en las aulas. Análisis conceptualPor Pedro Uruñuela NájeraConvivencia y conflicto en los centros escolares: La situación españolaPor Elena MartínCuando el colegio es un infierno12.000 niños madrileños sufren acoso escolar en las aulas madrileñasCuando el patio es un ringUna parodia televisiva de lucha levanta quejas de los padres por su potencial imitativoCuestionario sobre intimidación y maltrato entre iguales en las aulas.Elaborado por Ortega, R, Mora-Merchán, J.A. y Mora, J. Universidad de SevillaDefinición de ’bullying’. Entrevista a Rosario OrtegaEntrevista a Rosario OrtegaDefinición, tipos y expansión el Bullying y la violencia escolaresPor Peter K SmithDel acoso escolar a la cooperación en las aulasAutora: María José Díaz-AguadoDocumentos de apoyo en caso de maltrato entre igualesJunta de Castilla-La ManchaDocumentos de Apoyo en caso de maltrato entre igualesJunta de Comunidades de Castilla-La ManchaEducación, violencia y culpaPor Manuel Javier Gómez García - San Fernando, CádizEducar la convivencia para prevenir la violenciaEfectos de la aplicación de un programa de educación para la convivencia sobre el clima social del aula en un curso de 2º de ESOPor Cruz Pérez PérezEl acoso escolarAutor : Javier RicouEl Acoso EscolarAlumando de 4º ESO y de 1º Bachillerato del IES Margarita SalasEl acoso escolar-Bullying. Una propuesta de estudio desde el análisis de redes sociales (ARS)Por Joan Merino GonzalezEl diario azul de Carlota. Violencia de género y adolescentesAutora: Gemma LienasEl maltrato entre iguales "Bullying" en Euskadi/Tratu txarra berdinen artean "Bullying-a" EuskadinJosé Antonio Oñederra. ISEI-IVEIEl modelo integrado: Un nuevo marco educativo para la gestión de los conflictos de convivencia desde una perspectiva de centroPor Juan Carlos Torrego SeijoEl proyecto Andalucía Anti-Violencia Escolar: ANDAVEPor Rosario Ortega y Rosario del ReyEncuestas de Convivencia para prevenir la violencia escolarEnseñar a convivir no es tan difícilPor Manuel SeguraEstudio Estatal sobre la Convivencia Escolar en la Educación Secundaria ObligatoriaAño 2008Fortalecer la profesión docentePor Álvaro MarchesiGuerra en las AulasUn libro de Nora RodriguezGuía CiberBullyingGuía práctica para chicas. Como prevenir y defenderte de agresionesPor Mª Jose Urruzola ZabalzaHerramientas para combatir el bullying homofóbicoAutoría: Raquel Platero Méndez y Emilio Gómez CetoI Congreso Internacional de violencia escolar (Bullying). AlmeríaDel 20 al 23 de Noviembre de 2007IeSocio, un programa informático para prevenir el acoso escolarInforme "Violencia y Acoso escolar en centros de Primaria, ESO y Bachiller"Instituto de Innovación Educativa y Desarrollo DirectivoInforme del Defensor del Pueblo español "Violencia escolar: El maltrato entre iguales en la Educación Secundaria Obligatoria. 1999-2006"Juventud y violéncia de géneroEmilia Caballero ÁlvarezKit teatral, representaciones teatrales para objetivos socialesLa primera obra:contra la violencia escolarLa convivencia en la etapa infantilLa convivencia: un modelo de prevención de la violenciaPor Rosario Ortega RuizLa democracia no ha llegado a la familia y a la escuela; se pega a los niños legalmenteEntrevista a Paulo Pinheiro Coordinador del estudio de la ONU sobre violencia infantil en el mundoLa educación entre pares: Los modelos del alumno ayudante y mediador escolarPor Isabel Fernández GarcíaLa insensatez de los hijos-amigosPor Andrés Montero GómezLa opinión de los profesores sobre la convivencia en los centrosEstudio patrocinado por el Centro de Innovación Educativa (CIE-FUHEM)La promoción de la convivencia en la Comunidad Autónoma de Castilla-La ManchaPor Carlos AyalaLa violence dans les ZEP ne serait pas plus importante qu’ailleursPar Martine LaroncheLos problemas de la convivencia escolar: un enfoque prácticoPolítica Educativa. Nº 4.Maltrato escolar. VideoEscuela República de Bolivia, en Valparaíso, ChileMapa de Ruta en el ámbito escolar para las situaciones de maltrato y abuso sexual en niños, niñas y adolescentes de UruguayMás de un centenar de menores homosexuales y transexuales relatan las agresiones y el aislamiento que padecenEmilio de BenitoMatones en la escuelaPor Marta IglesiasMediación contra el acoso escolar. El nuevo decreto de derechos y deberes del alumnado de la Generalitat fomenta el pacto frente a la sanciónPor Mercé BletranMira els perssonatges d’una agressióNace el Observatorio Estatal de Convivencia EscolarNo te líes con los chicos malos. Guía no sexista para chicasNueva web para atender a los y las menores víctimas del acoso escolarOrientación educativa y prevención de la violencia: la diferencia sexual en la resolución de conflictosPlan Integral Contra el Acoso EscolarPolicía de escuelaPar Carmen MoránPostdata. Representación teatral sobre el acoso escolar. MadridPrevención de la violencia de Género. Unidad Didáctica para Educación primaria.Por Pilar Jiménez AragonésPrevención de la violencia de género. Unidad Didáctica para Educación Secundaria.Por Maite Gorrotxategi Larrea e Isabel Mª de Haro OriolaPrevención de la violencia sexista desde la escuelaPor Mª Jose Urruzola ZabalzaProtocolos de respuesta para equipos directivos y profesorado ante situaciones problemáticas en los centros educativosDefensor del Menor en la Comunidad de MadridProyecto Atlántida: Propuestas concretas para prevenir y gestionar los problemas más comunes en el aulaSchoolmates, proyecto contra el bulling y la homofobia en la escuelaSelección de trabajos "Docentes, alumnos y padres en conflicto"Socialización, educación y violencia: socialización para la violencia en EuskadiPor Andres Montero GómezSúmate a la convivencia, un programa de FETE-UGT y Fundación Telefónica contra la violencia en las aulasTolerance Spinning, recursos on line contra la violenciaTratémonos bien
creo que
si se genera una
Guía para alumnos y alumnas de primariaPor Jordi Collell y Carme EscudéUn ’iceberg’ llamado acoso escolarPor Ana Alafageme y Charo NogueiraUn acuerdo para la convivencia escolarPor Lola Abelló, José Campos y Carlos LópezUn método reeducativo en cuestiónZurich elimina las ayudas al centro propietario de la masía de GironaUn proyecto de coeducación para avanzar hacia la igualdad: Análisis de la violencia escolar desde la perspectiva de géneroPor Enrique Vélez GonzálezViolencia de género en la escuela: Sus efectos en la identidad,en la autoestima y en el proyecto de vidaPor Raquel Flores BernalViolencia en la escuela II. Monografico de la Revista iberoamericana de educaciónNúmero 38: Mayo-Agosto 2005Violencia en las aulas: Los expertos reclaman la implicación de los padres y más respeto hacia los profesoresViolencia entre compañeros en la escuela. InformePor Ángela Serrano Sarmiento e Isabel Iborra MarmolejoViolencia escolar ("Fenómeno Bullying"). De las razones esgrimidas por el Bully para acosar a sus víctimasPor Emilio Tresgallo Saiz¿Qué hacer si mi hija ha sido maltratada?Sonia Vaccaro. Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres
articulo 3
Los profesores atribuyen los conflictos en las aulas a la permisividad de los padres Comunidad Escolar
Un estudio realizado entre padres, profesores y alumnos de todas las comunidades autónomas indica que los problemas en el aula se deben a las conductas de un grupo minoritario de alumnos. Todos los sectores implicados coinciden en pedir más “mano dura” con los responsables. Los expertos, por su parte, aconsejan mayor participación y diálogo entre las partes implicadas, así como medidas sociales comprometidas con la educación.Más del 87% de los profesores de enseñanza obligatoria atribuyen los casos de alumnos conflictivos a la mayor permisividad en la familia. Esta es una de las conclusiones a las que llega un estudio sobre la convivencia en los centros escolares españoles, realizado por el Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA) con el patrocinio del Centro de Innovación Educativa de la Fundación Hogar del Empleado (FUHEM).El estudio se ha realizado entre 542 profesores de Infantil y Primaria y 754 de Secundaria de todas las Comunidades Autónomas (47% de enseñanza pública y resto de la concertada). Los datos se han cruzado con un sondeo anterior llevado a cabo entre 11.034 alumnos de Secundaria y 7.226 familias.Hay una percepción mayoritaria dentro de la comunidad educativa (especialmente entre los profesores) de que, en líneas generales, existe un clima adecuado y ordenado en los centros que permite una buena convivencia. No obstante, los alumnos, sobre todo los de Secundaria, se expresan de un modo más crítico que sus profesores en algunos aspectos, como la participación en la resolución de problemas del centro y las normas de disciplina.Conductas problemáticasSin embargo, el buen clima de los centros se ve perturbado por la existencia de agresiones y conductas disruptivas minoritarias, pero que dificultan el aprendizaje. Tanto alumnos como profesores opinan que dichas conductas son negativas para la convivencia, y coinciden en pedir acciones más duras con los alumnos que causan problemas.En cuanto a las agresiones entre alumnos, los profesores consideran que las conductas agresivas más habituales son el insulto (41%) y el aislamiento social (39%). La opinión de los estudiantes no difiere sustancialmente.Respecto a las conductas agresivas de los alumnos hacia sus profesores, suelen ser raras (5’2% según los docentes de Secundaria y 2’3% según los alumnos) pero, cuando se producen, generan una enorme alarma. En general, los profesores detectan dos comportamientos negativos en los alumnos: la falta de respeto hacia los docentes y la conducta disruptiva en el aula. Estas actitudes son admitidas solo por el 24’5% de los alumnos.En el otro extremo, el 22’6% de los profesores ha observado alguna vez a un compañero ridiculizar a sus alumnos, y el 14’4% ha visto a un colega suyo tenerle manía a algún alumno. Sin embargo, estos últimos aumentan estos porcentajes: el 50% opina que alguno de sus profesores le ha tenido manía, y el 38% cree que les ha ridiculizado.Permisividad familiarLos profesores atribuyen las causas de los conflictos, principalmente, a las familias, y ni padres ni alumnos les consideran causantes de las situaciones conflictivas que se producen en los centros. Sin embargo, aún cuando los profesores piensan que la permisividad en la familia es la razón principal de los conflictos en el centro, ni los padres ni los alumnos lo creen así.Llama la atención la coincidencia que existe en el porcentaje de alumnos y profesores de Secundaria que piensan que se debería intervenir más duramente con los alumnos que causan problemas en el aula. Aunque no existen grandes diferencias entre los centros públicos y concertados en lo que se refiere a la disciplina de los centros y el aula, parece que esta se cuida más en los segundos.Por otro lado, la mayoría de los profesores (79’6%) consideran que los padres no prestan suficiente atención a las tareas escolares de sus hijos. Los padres, por el contrario, dicen que colaboran de forma habitual.Buscar solucionesLos datos del estudio han sido presentados por el director de IDEA, el catedrático Alvaro Marchesi, y por Roberto Rey, director del CIE, quienes insistieron en la importancia de modificar el sistema de financiación de los centros docentes, diferenciando unos de otros en función de los problemas y necesidades de los alumnos que tienen. En este sentido, los centros deberían tener capacidad y autonomía para con los recursos financieros de que dispongan, buscar soluciones a los problemas concretos, tales como la contratación directa de profesores de apoyo, psicólogos y otro tipo de profesionales.Igualmente, consideran importante aumentar el grado de participación y diálogo en los centros entre profesores, padres y alumnos, incidiendo especialmente en la mejora de la comunicación.Marchesi apostó porque la próxima reforma educativa sea también una “ley social”, que resuelva problemas de las aulas que tienen origen fuera de los centros y cuya solución no corresponde sólo a la comunidad educativa.“Debemos contemplar los problemas de la enseñanza con un enfoque multidisciplinar, dedicando más medios materiales y un apoyo mayor al profesorado, así como facilitar la participación real de los propios chavales y las familias en el proceso educativo.
creo que es necesario que esto ocurra para generar este contacto con el medio
Es necesario un compromiso colectivo y una movilización social a favor de la educación”, añadió Marchesi.Ideas para la prevención de los problemas en el aula, ya ensayadas por profesores.
1. No hablar a la pizarra, hablar a la clase. No volver la espalda a la clase durante largos períodos de tiempo.
2. Comenzar la clase puntualmente.
3. No utilizar la reducción de las calificaciones o un trabajo complementario como castigo por una conducta inapropiada en clase.
4. Cuando una norma sea transgredida, advertir a los alumnos la primera vez, y en las sucesivas, proceder con arreglo a la consecuencia previamente establecida para la transgresión de la regla.
5. Intervenir inmediatamente cuando una cuestión seria amenaza la seguridad de la clase (por ejemplo, peleas).
6. No utilizar el sarcasmo.
7. Ser cortés con los alumnos y reforzar la cortesía de éstos.
8. Mostrarse firme y consecuente al tratar un comportamiento malo y deliberado. No dejarse desplazar de la posición que se haya adoptado, pero no asumir una posición que no se pueda mantener. En otras palabras, no formular amenazas que no se puedan llevar a cabo, viéndose después obligado a retroceder.
9. Confiar a la clase que se espera su cooperación.10. Permanecer tranquilo y sereno; no pasar por alto las transgresiones graves.
11. Uti1izar el castigo como último recurso cuando no hayan mejorado la situación unos procedimientos positivos o unos sistemas de resolución de problemas.
12. Desplazarse por el aula y saber lo que pasa en cada rincón. No dejarse absorber por unos pocos alumnos.
Un estudio realizado entre padres, profesores y alumnos de todas las comunidades autónomas indica que los problemas en el aula se deben a las conductas de un grupo minoritario de alumnos. Todos los sectores implicados coinciden en pedir más “mano dura” con los responsables. Los expertos, por su parte, aconsejan mayor participación y diálogo entre las partes implicadas, así como medidas sociales comprometidas con la educación.Más del 87% de los profesores de enseñanza obligatoria atribuyen los casos de alumnos conflictivos a la mayor permisividad en la familia. Esta es una de las conclusiones a las que llega un estudio sobre la convivencia en los centros escolares españoles, realizado por el Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA) con el patrocinio del Centro de Innovación Educativa de la Fundación Hogar del Empleado (FUHEM).El estudio se ha realizado entre 542 profesores de Infantil y Primaria y 754 de Secundaria de todas las Comunidades Autónomas (47% de enseñanza pública y resto de la concertada). Los datos se han cruzado con un sondeo anterior llevado a cabo entre 11.034 alumnos de Secundaria y 7.226 familias.Hay una percepción mayoritaria dentro de la comunidad educativa (especialmente entre los profesores) de que, en líneas generales, existe un clima adecuado y ordenado en los centros que permite una buena convivencia. No obstante, los alumnos, sobre todo los de Secundaria, se expresan de un modo más crítico que sus profesores en algunos aspectos, como la participación en la resolución de problemas del centro y las normas de disciplina.Conductas problemáticasSin embargo, el buen clima de los centros se ve perturbado por la existencia de agresiones y conductas disruptivas minoritarias, pero que dificultan el aprendizaje. Tanto alumnos como profesores opinan que dichas conductas son negativas para la convivencia, y coinciden en pedir acciones más duras con los alumnos que causan problemas.En cuanto a las agresiones entre alumnos, los profesores consideran que las conductas agresivas más habituales son el insulto (41%) y el aislamiento social (39%). La opinión de los estudiantes no difiere sustancialmente.Respecto a las conductas agresivas de los alumnos hacia sus profesores, suelen ser raras (5’2% según los docentes de Secundaria y 2’3% según los alumnos) pero, cuando se producen, generan una enorme alarma. En general, los profesores detectan dos comportamientos negativos en los alumnos: la falta de respeto hacia los docentes y la conducta disruptiva en el aula. Estas actitudes son admitidas solo por el 24’5% de los alumnos.En el otro extremo, el 22’6% de los profesores ha observado alguna vez a un compañero ridiculizar a sus alumnos, y el 14’4% ha visto a un colega suyo tenerle manía a algún alumno. Sin embargo, estos últimos aumentan estos porcentajes: el 50% opina que alguno de sus profesores le ha tenido manía, y el 38% cree que les ha ridiculizado.Permisividad familiarLos profesores atribuyen las causas de los conflictos, principalmente, a las familias, y ni padres ni alumnos les consideran causantes de las situaciones conflictivas que se producen en los centros. Sin embargo, aún cuando los profesores piensan que la permisividad en la familia es la razón principal de los conflictos en el centro, ni los padres ni los alumnos lo creen así.Llama la atención la coincidencia que existe en el porcentaje de alumnos y profesores de Secundaria que piensan que se debería intervenir más duramente con los alumnos que causan problemas en el aula. Aunque no existen grandes diferencias entre los centros públicos y concertados en lo que se refiere a la disciplina de los centros y el aula, parece que esta se cuida más en los segundos.Por otro lado, la mayoría de los profesores (79’6%) consideran que los padres no prestan suficiente atención a las tareas escolares de sus hijos. Los padres, por el contrario, dicen que colaboran de forma habitual.Buscar solucionesLos datos del estudio han sido presentados por el director de IDEA, el catedrático Alvaro Marchesi, y por Roberto Rey, director del CIE, quienes insistieron en la importancia de modificar el sistema de financiación de los centros docentes, diferenciando unos de otros en función de los problemas y necesidades de los alumnos que tienen. En este sentido, los centros deberían tener capacidad y autonomía para con los recursos financieros de que dispongan, buscar soluciones a los problemas concretos, tales como la contratación directa de profesores de apoyo, psicólogos y otro tipo de profesionales.Igualmente, consideran importante aumentar el grado de participación y diálogo en los centros entre profesores, padres y alumnos, incidiendo especialmente en la mejora de la comunicación.Marchesi apostó porque la próxima reforma educativa sea también una “ley social”, que resuelva problemas de las aulas que tienen origen fuera de los centros y cuya solución no corresponde sólo a la comunidad educativa.“Debemos contemplar los problemas de la enseñanza con un enfoque multidisciplinar, dedicando más medios materiales y un apoyo mayor al profesorado, así como facilitar la participación real de los propios chavales y las familias en el proceso educativo.
creo que es necesario que esto ocurra para generar este contacto con el medio
Es necesario un compromiso colectivo y una movilización social a favor de la educación”, añadió Marchesi.Ideas para la prevención de los problemas en el aula, ya ensayadas por profesores.
1. No hablar a la pizarra, hablar a la clase. No volver la espalda a la clase durante largos períodos de tiempo.
2. Comenzar la clase puntualmente.
3. No utilizar la reducción de las calificaciones o un trabajo complementario como castigo por una conducta inapropiada en clase.
4. Cuando una norma sea transgredida, advertir a los alumnos la primera vez, y en las sucesivas, proceder con arreglo a la consecuencia previamente establecida para la transgresión de la regla.
5. Intervenir inmediatamente cuando una cuestión seria amenaza la seguridad de la clase (por ejemplo, peleas).
6. No utilizar el sarcasmo.
7. Ser cortés con los alumnos y reforzar la cortesía de éstos.
8. Mostrarse firme y consecuente al tratar un comportamiento malo y deliberado. No dejarse desplazar de la posición que se haya adoptado, pero no asumir una posición que no se pueda mantener. En otras palabras, no formular amenazas que no se puedan llevar a cabo, viéndose después obligado a retroceder.
9. Confiar a la clase que se espera su cooperación.10. Permanecer tranquilo y sereno; no pasar por alto las transgresiones graves.
11. Uti1izar el castigo como último recurso cuando no hayan mejorado la situación unos procedimientos positivos o unos sistemas de resolución de problemas.
12. Desplazarse por el aula y saber lo que pasa en cada rincón. No dejarse absorber por unos pocos alumnos.
articulo 4
EL NIÑO CON PROBLEMAS DE CONDUCTA Y/O APRENDIZAJE ESCOLAR
Dr. Jorge Foster M.
Dentro de las tareas del desarrollo del niño en edad escolar están las de adecuar su conducta y su ritmo de aprendizaje a las exigencias del sistema escolar, logrando así interactuar socialmente en forma adecuada con adultos de fuera del sistema familiar y con su grupo de pares.
El cumplimiento de estas tareas es básico para el desarrollo de una buena autoestima y actúa como elemento protector de la salud mental del niño.
En general, el desarrollo infantil normal es bastante armónico, existiendo un paralelismo en las diversas áreas del desarrollo, que permite que el niño se adapte fácilmente a las exigencias de su medio ambiente y que su conducta sea en general, relativamente predecible.
Pero, existe un grupo relativamente importante de la población infantil en que este desarrollo armónico no se da, lo que determina estilos cognitivos y conductuales diferentes. Este grupo está constituido por los niños portadores de los denominados Trastornos del Desarrollo.
Definimos Trastornos del Desarrollo como aquellas desviaciones en el patrón de desarrollo infantil que exceden el rango normal de variación porque ocurren ya sea en un tiempo, una secuencia o un grado no esperado para la edad del niño o etapa del desarrollo. Suponen, por definición, una inteligencia normal, ausencia de déficits sensoriales significativos y ausencia de lesión cerebral.
La incidencia de estos trastornos es muy variable y depende de las categorías diagnósticas en uso. Se ha informado que afectarían a alrededor del 15 % de la población infantil en edad escolar. Su intensidad también es muy variable, existiendo un continuo de dificultad, que a veces sólo se manifiesta ante exigencias ambientales demasiado altas para el niño.
Por otra parte, como existe una clara mayor incidencia familiar y predominan 2-4 veces en sexo masculino (lo que hacen suponer una fuerte base genética), es a veces difícil diferenciarlos de estilos cognitivos y conductuales distintos, propios de algunas familias, que sólo representan variación estadística en una población determinada.
De acuerdo al tipo de funciones neurológicas que experimenten un desarrollo relativo más lento, serán las manifestaciones clínicas que mostrará el niño. Así, por ejemplo, una combinación de dificultades en atención selectiva, control de impulsos, control emocional y control del grado de actividad motora, se manifestará como una dificultad importante del niño para adecuar su conducta a las exigencias de su medio ambiente. Esto sucede con los niños portadores de
Síndrome de Déficit Atencional
- Hiperactividad.
Cuando la variación de funciones que experimenta el niño, se da en una combinación de dificultades viso-espaciales, organización de las secuencias temporales, memoria, control de la motilidad voluntaria y funciones cerebrales superiores, la manifestación será un Trastorno de Aprendizaje Escolar.
Pero, además puede desviarse el patrón de maduración del sueño y control de esfínteres (Enuresis nocturna primaria), el desarrollo del habla y lenguaje o el control motor (Dispraxia del desarrollo).
Existe una variada gama de posibilidades de combinación de estas definiciones neurológicas del desarrollo, que acompañarán al niño por períodos largos de tiempo, y que se expresarán clínicamente como variaciones en la conducta infantil y/o el ritmo de aprendizaje escolar. Muchas de ellas llevan a que el niño afectado sienta crónicamente, que no cumple las expectativas de su medio, con el consiguiente impacto emocional negativo.
A continuación se enfocará la vertiente conductual de los niños con trastornos del desarrollo expresada en el así denominado "niño hiperquinético".
Actualmente, después de haber pasado por una serie de denominaciones que se iniciaron con el de
"Daño Cerebral Mínimo" y continuaron con la de "Disfunción Cerebral Mínima", se usa el diagnóstico de "Síndrome de Déficit Atencional - Hiperactividad" (SDA-H), que de acuerdo con la DSM IV
diferencia 2 subgrupos:
Subgrupo SDA-H con conducta disruptiva, en que predominan síntomas de trastorno oposicionista-desafiante, trastornos de conducta, labilidad emocional y resistencia al condicionamiento.
Subgrupo SDA-H con trastorno específico de aprendizaje, en el que predominan los déficits perceptual y cognitivo, déficit atencional, y se expresa por bajo rendimiento en destrezas académicas específicas.
Las manifestaciones cardinales del SDA-H son:
hiperactividad
impulsividad
inatención o labilidad atencional
Estas manifestaciones están asociadas a un grado variable de labilidad emocional y alta resistencia al condicionamiento (es decir, la capacidad modificar la conducta en base a refuerzos externos: premios o castigos). Dependiendo de su intensidad, se pueden manifestar precozmente en la vida del niño, siendo notorios en muchos caso, ya en el primer año de vida.
Hiperactividad
Consiste en una actividad motora excesiva y desorganizada; el niño tiene dificultad para quedarse quieto en los momentos en que debe hacerlo. El niño va a ser descrito como permanentemente en movimiento, "como dirigido por un motor". A distintas edades se expresa de manera distinta.
Hiperactividad en el 1er año de vida:
Trastorno del sueño
Cólicos importantes
Irritabilidad
Dificultad en la alimentación
Vómitos voluntarios
Poca adaptación a los cambios de rutina
Hiperactividad en el 2º año de vida:
"Nunca camina, siempre corre"
Muy inquieto, salta constantemente
Destructivo, con ausencia de temor al peligro
No persevera en ningún juego
Toma un objeto tras otro
Se intoxica con medicamentos y otras sustancias
Hiperactividad entre los 3-4 años de vida:
Siempre está pidiendo algo y parece no escuchar
No puede jugar solo y cambia de actividad constantemente
No puede jugar con otros niños
No responde a premios ni castigos
Es rechazado por extraños al hogar
En Jardín Infantil no acata normas ni sigue instrucciones
Hiperactividad entre los 6 y 9 años:
Problemas de conducta escolar
Dificultades de aprendizaje escolar
Estilo conductual y cognitivo impulsivo
Alta distractibilidad
Baja tolerancia a las frustraciones
La conducta hiperactiva tiende a atenuarse desde los 12 años hacia arriba. En el adolescente se manifiesta fundamentalmente como una necesidad de someterse a una mayor cantidad de estímulos ambientales y experiencias nuevas, con dificultad para funcionar en tareas sedentarias y posponer la satisfacción inmediata de necesidades.
Impulsividad
Se manifiesta claramente en el estilo conductual del menor, en que a menudo actúa sin pensar y le cuesta anticipar las consecuencias de su conducta. Entra en conflictos con su grupo porque frecuentemente no respeta turnos en juegos o en situaciones de grupo. En su trabajo escolar, tiene excesivos cambios de una actividad a otra, con dificultad para organizar su trabajo y necesidad de mayor supervisión de adultos.
Labilidad atencional
Se expresa como dificultad en cualquier labor que requiera de atención sostenida. Esto significa dificultad para concentrarse y perseverar en tareas escolares y también en situaciones de juego. Estos niños a menudo parecen no escuchar.
Todas las manifestaciones previamente descritas tienden a atenuarse a medida que el niño se acerca a la pubertad. Pero, como por otra parte, las exigencias del ambiente aumentan, estas características se transforman en crónicamente desadaptativas e interfieren en la conducta del niño por períodos largos de tiempo.
Las familias y el medio escolar de estos niños hiperactivo, impulsivo, con juicio pobre, poco tolerante a las frustraciones, a veces destructivo, reaccionan con rabia, rechazo, aislamiento o vergüenza. Esta reacción determina a su vez, en el niño sentimientos de rabia, frustración, aislamiento y, finalmente, pobre autoimagen y conductas agresivas, que a su vez aumentan el rechazo a que es sometido el menor.
La vertiente no disruptiva conductualmente del SDA-H es la asociada a Trastornos específicos de Aprendizaje escolar. El concepto de Trastorno Específico de Aprendizaje se refiere a niños de inteligencia normal, que no teniendo trastornos emocionales significativos ni limitaciones motoras o sensoriales, tienen dificultad para aprender algunas tareas específicas, tales como la lectura o el cálculo matemático, presentadas a través de métodos de enseñanza convencionales.
La dificultad de aprendizaje de la lectura: la dislexia, es el trastorno de aprendizaje más frecuente. Pero un niño disléxico frecuentemente tiene dificultades de aprendizaje en otras áreas, tales como la escritura o las matemáticas, o como sucede frecuentemente, problemas en el uso del lenguaje oral.
El criterio diagnóstico para dislexia más comúnmente aceptado es el de destrezas lectoras descendidas en 2 o más años que lo esperado para el curso y edad del niño. Sin embargo, este criterio tiende a subestimar la severidad del trastorno en niños de poca edad y cursos inferiores. Además de tornar en cuenta el nivel de rendimiento en lectura, el diagnóstico de dislexia debe basarse en el estilo de lectura que tiene el niño, evaluando el tipo de errores que comete y las estrategias compensatorias a que recurre.
La incidencia actual de dislexia es difícil de determinar y depende de las categorías diagnosticas en uso. Las cifras estimadas van entre 5 % a 15-20 % de la población infantil.
Existe, en general, una clara asociación entre dificultades de aprendizaje de la lectura y déficit atencional. Sin embargo, existen niños con trastornos específicos de aprendizaje que se dan en forma relativamente pura. Este grupo se caracterizará por:
Problemas de atención sólo en el trabajo académico
Comportamiento adecuado para la edad
Habilidades para la lectura y matemáticas por debajo de lo esperado para su edad y capacidad intelectual.
También existe otro grupo poco numeroso de niños que tienen un SDA-H prácticamente no asociado a trastornos específicos de aprendizaje. Este grupo se caracteriza por:
Bajo rendimiento global o rendimiento altamente irregular
Inmadurez emocional e impulsividad
Habilidades adecuadas para la lectura y las matemáticas
El impacto negativo en el aprendizaje producido por una falla de atención, lo entendemos a través del esquema siguiente:
El factor motivacional es clave para que el niño aprenda y tenga expectativas de logro. La mayoría de los niños con dificultades de aprendizaje serán rotulados como "desmotivados". Esto lo podemos entender en el siguiente esquema:
Las consecuencias que tiene para un niño el presentar una dificultad de aprendizaje no
diagnosticada ni rehabilitada oportunamente se detallan en el esquema siguiente:
Ampliando un poco más la visión del problema, ante un niño con dificultades de conducta y/o aprendizaje escolar deben considerarse los siguientes aspectos:
Déficits sensoriales (auditivos y visuales)
Trastornos cognitivos: retardo mental, déficit atencional, trastornos específicos de aprendizaje
Enfermedades crónicas (que lleven a ausentismo escolar)
Factores pedagógicos: pedagogía inadecuada, enseñanza en otro idioma, inicio precoz de la escolaridad
Factores emocionales: disfunción familiar, trastornos por ansiedad, depresión primaria
Factores ambientales: medio cultural deprivado, bajas expectativas de logro
Evaluación diagnostica del niño con dificultades escolares
Anamnesis
Debe explorarse detalladamente: las dificultades escolares actuales, la historia escolar del menor, el estilo conductual del niño y su relación con pares, adultos del sistema escolar y con su familia. En este aspecto, es muy útil contar con un informe escolar. Deben ser explorados también los cambios en el apetito, las características del sueño y síntomas somáticos que apunten a ansiedad. La historia perinatal detallada y el desarrollo psicomotor temprano son importantes, al igual que la patología previa del menor. En la historia familiar interesa, no sólo los antecedentes de problemas conductuales o escolares de los padres, sino que el funcionamiento del sistema familiar.
En resumen, la historia debe cumplir 4 objetivos primarios:
Describir el tipo y severidad de la disfunción del niño, con su evolución temporal
Identificar y aislar las condiciones médicas crónicas que influyan en la conducta y/o aprendizaje
Identificar patrones familiares de disfunción
Identificar comorbilidad en el niño (trastornos por ansiedad, depresión, disfunción familiar)
Examen Físico y Neurológico
En general, proporciona menor información que la historia. Permite formarse una impresión general del desarrollo intelectual y del lenguaje del niño, así como del estilo conductual. Además, está orientado a descartar perímetro craneano anormalmente bajo, estigmas genéticos (hallazgos dismórficos menores múltiples), lesiones en la piel y visceromegalia.
El examinador experto podrá valorar fácilmente los signos de disfunción neurológica menor ("signos blandos"), que incluyen alteraciones de la coordinación motora, sincinesias, impersistencia e impulsividad motoras, disdiadococinesia, alteraciones menores del equilibrio, lateralidad cruzada y dificultades en reconocimiento derecha-izquierda. Estos signos son habituales de encontrar en niños con trastornos del desarrollo.
En la evaluación diagnóstica del niño con dificultades escolares el médico tiene un rol complementario con el que desempeñan otros profesionales (psicólogos, psicopedagogos, fonoaudiólogos, terapeutas ocupacionales), Así, por ejemplo, el psicólogo usará test estandarizados para evaluar funciones cognitivas, habilidades perceptuales, conducta adaptativa y dificultades emocionales. El psicopedagogo aplicará también tests estandarizados para evaluar dificultades específicas de aprendizaje.
Manejo Terapéutico del niño con dificultades escolares
El rol del médico también es complementario con otras intervenciones profesionales. Los objetivos terapéuticos siempre se plantean en base a un diagnóstico descriptivo, que considere áreas de competencia normal del niño, e incluya la educación a la familia y comunidad escolar y la modificación de la interacción patológica niño-familia, niño-colegio y colegio-familia
Los psicofármacos son importantes para modificar los aspectos conductuales, cognitivos y emocionales del niño, y permitir una mejor adaptación ambiental, pero no mejoran las dificultades específicas de aprendizaje, que requieren siempre de una rehabilitación psicopedagógica. Existe una experiencia de 4 décadas en el uso de psicoestimulantes como tratamiento sintomático para mejorar la capacidad de atención en estos niños y poder así: disminuir la impulsividad, controlar la inquietud motora y facilitar el aprendizaje. Los psicoestimulantes, al menos a corto plazo, tienen algunos efectos positivos en niños con SDA-H, en los aspectos de: conducta, regulación de la atención, desempeño social y perceptual y desempeño cognitivo. Han existido dificultades metodológicas para evaluar el efecto terapéutico de estas drogas, a largo plazo, pero no existe duda actualmente que el pronóstico de adolescentes con SDA-H mejora al asociar psicoestimulantes con otras intervenciones terapéuticas que intentan modificar el ambiente del paciente y ayudar a su estructuración general, ayudándole a organizar su conducta. La tendencia actual es a mantener la terapia con psicoestimulantes por períodos muy largos de tiempo, escogiendo la modalidad de tratamiento (continua vs. sólo en período escolar) de acuerdo a las necesidades del niño, con períodos de vacaciones del tratamiento para evaluar la necesidad de mantenerlo. Este tratamiento deberá continuarse mientras persistan las condiciones por las cuales se inició el problema y exista efecto terapéutico.
Se debe mencionar que este problema del SDA-H está notablemente sobreevaluado en algunos lugares, notablemente en ciertos colegios, en donde los niños y los padres se ven presionados por el sistema pedagógico a consultar al médico por esta presunta causa y, muchas veces, a buscar tratamiento medicamentoso.
En nuestro medio, éste es un problema de creciente frecuencia y una clara preocupación entre la comunidad de padres, pedagogos y profesionales de la salud.
Dr. Jorge Foster M.
Dentro de las tareas del desarrollo del niño en edad escolar están las de adecuar su conducta y su ritmo de aprendizaje a las exigencias del sistema escolar, logrando así interactuar socialmente en forma adecuada con adultos de fuera del sistema familiar y con su grupo de pares.
El cumplimiento de estas tareas es básico para el desarrollo de una buena autoestima y actúa como elemento protector de la salud mental del niño.
En general, el desarrollo infantil normal es bastante armónico, existiendo un paralelismo en las diversas áreas del desarrollo, que permite que el niño se adapte fácilmente a las exigencias de su medio ambiente y que su conducta sea en general, relativamente predecible.
Pero, existe un grupo relativamente importante de la población infantil en que este desarrollo armónico no se da, lo que determina estilos cognitivos y conductuales diferentes. Este grupo está constituido por los niños portadores de los denominados Trastornos del Desarrollo.
Definimos Trastornos del Desarrollo como aquellas desviaciones en el patrón de desarrollo infantil que exceden el rango normal de variación porque ocurren ya sea en un tiempo, una secuencia o un grado no esperado para la edad del niño o etapa del desarrollo. Suponen, por definición, una inteligencia normal, ausencia de déficits sensoriales significativos y ausencia de lesión cerebral.
La incidencia de estos trastornos es muy variable y depende de las categorías diagnósticas en uso. Se ha informado que afectarían a alrededor del 15 % de la población infantil en edad escolar. Su intensidad también es muy variable, existiendo un continuo de dificultad, que a veces sólo se manifiesta ante exigencias ambientales demasiado altas para el niño.
Por otra parte, como existe una clara mayor incidencia familiar y predominan 2-4 veces en sexo masculino (lo que hacen suponer una fuerte base genética), es a veces difícil diferenciarlos de estilos cognitivos y conductuales distintos, propios de algunas familias, que sólo representan variación estadística en una población determinada.
De acuerdo al tipo de funciones neurológicas que experimenten un desarrollo relativo más lento, serán las manifestaciones clínicas que mostrará el niño. Así, por ejemplo, una combinación de dificultades en atención selectiva, control de impulsos, control emocional y control del grado de actividad motora, se manifestará como una dificultad importante del niño para adecuar su conducta a las exigencias de su medio ambiente. Esto sucede con los niños portadores de
Síndrome de Déficit Atencional
- Hiperactividad.
Cuando la variación de funciones que experimenta el niño, se da en una combinación de dificultades viso-espaciales, organización de las secuencias temporales, memoria, control de la motilidad voluntaria y funciones cerebrales superiores, la manifestación será un Trastorno de Aprendizaje Escolar.
Pero, además puede desviarse el patrón de maduración del sueño y control de esfínteres (Enuresis nocturna primaria), el desarrollo del habla y lenguaje o el control motor (Dispraxia del desarrollo).
Existe una variada gama de posibilidades de combinación de estas definiciones neurológicas del desarrollo, que acompañarán al niño por períodos largos de tiempo, y que se expresarán clínicamente como variaciones en la conducta infantil y/o el ritmo de aprendizaje escolar. Muchas de ellas llevan a que el niño afectado sienta crónicamente, que no cumple las expectativas de su medio, con el consiguiente impacto emocional negativo.
A continuación se enfocará la vertiente conductual de los niños con trastornos del desarrollo expresada en el así denominado "niño hiperquinético".
Actualmente, después de haber pasado por una serie de denominaciones que se iniciaron con el de
"Daño Cerebral Mínimo" y continuaron con la de "Disfunción Cerebral Mínima", se usa el diagnóstico de "Síndrome de Déficit Atencional - Hiperactividad" (SDA-H), que de acuerdo con la DSM IV
diferencia 2 subgrupos:
Subgrupo SDA-H con conducta disruptiva, en que predominan síntomas de trastorno oposicionista-desafiante, trastornos de conducta, labilidad emocional y resistencia al condicionamiento.
Subgrupo SDA-H con trastorno específico de aprendizaje, en el que predominan los déficits perceptual y cognitivo, déficit atencional, y se expresa por bajo rendimiento en destrezas académicas específicas.
Las manifestaciones cardinales del SDA-H son:
hiperactividad
impulsividad
inatención o labilidad atencional
Estas manifestaciones están asociadas a un grado variable de labilidad emocional y alta resistencia al condicionamiento (es decir, la capacidad modificar la conducta en base a refuerzos externos: premios o castigos). Dependiendo de su intensidad, se pueden manifestar precozmente en la vida del niño, siendo notorios en muchos caso, ya en el primer año de vida.
Hiperactividad
Consiste en una actividad motora excesiva y desorganizada; el niño tiene dificultad para quedarse quieto en los momentos en que debe hacerlo. El niño va a ser descrito como permanentemente en movimiento, "como dirigido por un motor". A distintas edades se expresa de manera distinta.
Hiperactividad en el 1er año de vida:
Trastorno del sueño
Cólicos importantes
Irritabilidad
Dificultad en la alimentación
Vómitos voluntarios
Poca adaptación a los cambios de rutina
Hiperactividad en el 2º año de vida:
"Nunca camina, siempre corre"
Muy inquieto, salta constantemente
Destructivo, con ausencia de temor al peligro
No persevera en ningún juego
Toma un objeto tras otro
Se intoxica con medicamentos y otras sustancias
Hiperactividad entre los 3-4 años de vida:
Siempre está pidiendo algo y parece no escuchar
No puede jugar solo y cambia de actividad constantemente
No puede jugar con otros niños
No responde a premios ni castigos
Es rechazado por extraños al hogar
En Jardín Infantil no acata normas ni sigue instrucciones
Hiperactividad entre los 6 y 9 años:
Problemas de conducta escolar
Dificultades de aprendizaje escolar
Estilo conductual y cognitivo impulsivo
Alta distractibilidad
Baja tolerancia a las frustraciones
La conducta hiperactiva tiende a atenuarse desde los 12 años hacia arriba. En el adolescente se manifiesta fundamentalmente como una necesidad de someterse a una mayor cantidad de estímulos ambientales y experiencias nuevas, con dificultad para funcionar en tareas sedentarias y posponer la satisfacción inmediata de necesidades.
Impulsividad
Se manifiesta claramente en el estilo conductual del menor, en que a menudo actúa sin pensar y le cuesta anticipar las consecuencias de su conducta. Entra en conflictos con su grupo porque frecuentemente no respeta turnos en juegos o en situaciones de grupo. En su trabajo escolar, tiene excesivos cambios de una actividad a otra, con dificultad para organizar su trabajo y necesidad de mayor supervisión de adultos.
Labilidad atencional
Se expresa como dificultad en cualquier labor que requiera de atención sostenida. Esto significa dificultad para concentrarse y perseverar en tareas escolares y también en situaciones de juego. Estos niños a menudo parecen no escuchar.
Todas las manifestaciones previamente descritas tienden a atenuarse a medida que el niño se acerca a la pubertad. Pero, como por otra parte, las exigencias del ambiente aumentan, estas características se transforman en crónicamente desadaptativas e interfieren en la conducta del niño por períodos largos de tiempo.
Las familias y el medio escolar de estos niños hiperactivo, impulsivo, con juicio pobre, poco tolerante a las frustraciones, a veces destructivo, reaccionan con rabia, rechazo, aislamiento o vergüenza. Esta reacción determina a su vez, en el niño sentimientos de rabia, frustración, aislamiento y, finalmente, pobre autoimagen y conductas agresivas, que a su vez aumentan el rechazo a que es sometido el menor.
La vertiente no disruptiva conductualmente del SDA-H es la asociada a Trastornos específicos de Aprendizaje escolar. El concepto de Trastorno Específico de Aprendizaje se refiere a niños de inteligencia normal, que no teniendo trastornos emocionales significativos ni limitaciones motoras o sensoriales, tienen dificultad para aprender algunas tareas específicas, tales como la lectura o el cálculo matemático, presentadas a través de métodos de enseñanza convencionales.
La dificultad de aprendizaje de la lectura: la dislexia, es el trastorno de aprendizaje más frecuente. Pero un niño disléxico frecuentemente tiene dificultades de aprendizaje en otras áreas, tales como la escritura o las matemáticas, o como sucede frecuentemente, problemas en el uso del lenguaje oral.
El criterio diagnóstico para dislexia más comúnmente aceptado es el de destrezas lectoras descendidas en 2 o más años que lo esperado para el curso y edad del niño. Sin embargo, este criterio tiende a subestimar la severidad del trastorno en niños de poca edad y cursos inferiores. Además de tornar en cuenta el nivel de rendimiento en lectura, el diagnóstico de dislexia debe basarse en el estilo de lectura que tiene el niño, evaluando el tipo de errores que comete y las estrategias compensatorias a que recurre.
La incidencia actual de dislexia es difícil de determinar y depende de las categorías diagnosticas en uso. Las cifras estimadas van entre 5 % a 15-20 % de la población infantil.
Existe, en general, una clara asociación entre dificultades de aprendizaje de la lectura y déficit atencional. Sin embargo, existen niños con trastornos específicos de aprendizaje que se dan en forma relativamente pura. Este grupo se caracterizará por:
Problemas de atención sólo en el trabajo académico
Comportamiento adecuado para la edad
Habilidades para la lectura y matemáticas por debajo de lo esperado para su edad y capacidad intelectual.
También existe otro grupo poco numeroso de niños que tienen un SDA-H prácticamente no asociado a trastornos específicos de aprendizaje. Este grupo se caracteriza por:
Bajo rendimiento global o rendimiento altamente irregular
Inmadurez emocional e impulsividad
Habilidades adecuadas para la lectura y las matemáticas
El impacto negativo en el aprendizaje producido por una falla de atención, lo entendemos a través del esquema siguiente:
El factor motivacional es clave para que el niño aprenda y tenga expectativas de logro. La mayoría de los niños con dificultades de aprendizaje serán rotulados como "desmotivados". Esto lo podemos entender en el siguiente esquema:
Las consecuencias que tiene para un niño el presentar una dificultad de aprendizaje no
diagnosticada ni rehabilitada oportunamente se detallan en el esquema siguiente:
Ampliando un poco más la visión del problema, ante un niño con dificultades de conducta y/o aprendizaje escolar deben considerarse los siguientes aspectos:
Déficits sensoriales (auditivos y visuales)
Trastornos cognitivos: retardo mental, déficit atencional, trastornos específicos de aprendizaje
Enfermedades crónicas (que lleven a ausentismo escolar)
Factores pedagógicos: pedagogía inadecuada, enseñanza en otro idioma, inicio precoz de la escolaridad
Factores emocionales: disfunción familiar, trastornos por ansiedad, depresión primaria
Factores ambientales: medio cultural deprivado, bajas expectativas de logro
Evaluación diagnostica del niño con dificultades escolares
Anamnesis
Debe explorarse detalladamente: las dificultades escolares actuales, la historia escolar del menor, el estilo conductual del niño y su relación con pares, adultos del sistema escolar y con su familia. En este aspecto, es muy útil contar con un informe escolar. Deben ser explorados también los cambios en el apetito, las características del sueño y síntomas somáticos que apunten a ansiedad. La historia perinatal detallada y el desarrollo psicomotor temprano son importantes, al igual que la patología previa del menor. En la historia familiar interesa, no sólo los antecedentes de problemas conductuales o escolares de los padres, sino que el funcionamiento del sistema familiar.
En resumen, la historia debe cumplir 4 objetivos primarios:
Describir el tipo y severidad de la disfunción del niño, con su evolución temporal
Identificar y aislar las condiciones médicas crónicas que influyan en la conducta y/o aprendizaje
Identificar patrones familiares de disfunción
Identificar comorbilidad en el niño (trastornos por ansiedad, depresión, disfunción familiar)
Examen Físico y Neurológico
En general, proporciona menor información que la historia. Permite formarse una impresión general del desarrollo intelectual y del lenguaje del niño, así como del estilo conductual. Además, está orientado a descartar perímetro craneano anormalmente bajo, estigmas genéticos (hallazgos dismórficos menores múltiples), lesiones en la piel y visceromegalia.
El examinador experto podrá valorar fácilmente los signos de disfunción neurológica menor ("signos blandos"), que incluyen alteraciones de la coordinación motora, sincinesias, impersistencia e impulsividad motoras, disdiadococinesia, alteraciones menores del equilibrio, lateralidad cruzada y dificultades en reconocimiento derecha-izquierda. Estos signos son habituales de encontrar en niños con trastornos del desarrollo.
En la evaluación diagnóstica del niño con dificultades escolares el médico tiene un rol complementario con el que desempeñan otros profesionales (psicólogos, psicopedagogos, fonoaudiólogos, terapeutas ocupacionales), Así, por ejemplo, el psicólogo usará test estandarizados para evaluar funciones cognitivas, habilidades perceptuales, conducta adaptativa y dificultades emocionales. El psicopedagogo aplicará también tests estandarizados para evaluar dificultades específicas de aprendizaje.
en mi opinionlo que se deveria crear es lo siguiente
Manejo Terapéutico del niño con dificultades escolares
El rol del médico también es complementario con otras intervenciones profesionales. Los objetivos terapéuticos siempre se plantean en base a un diagnóstico descriptivo, que considere áreas de competencia normal del niño, e incluya la educación a la familia y comunidad escolar y la modificación de la interacción patológica niño-familia, niño-colegio y colegio-familia
Los psicofármacos son importantes para modificar los aspectos conductuales, cognitivos y emocionales del niño, y permitir una mejor adaptación ambiental, pero no mejoran las dificultades específicas de aprendizaje, que requieren siempre de una rehabilitación psicopedagógica. Existe una experiencia de 4 décadas en el uso de psicoestimulantes como tratamiento sintomático para mejorar la capacidad de atención en estos niños y poder así: disminuir la impulsividad, controlar la inquietud motora y facilitar el aprendizaje. Los psicoestimulantes, al menos a corto plazo, tienen algunos efectos positivos en niños con SDA-H, en los aspectos de: conducta, regulación de la atención, desempeño social y perceptual y desempeño cognitivo. Han existido dificultades metodológicas para evaluar el efecto terapéutico de estas drogas, a largo plazo, pero no existe duda actualmente que el pronóstico de adolescentes con SDA-H mejora al asociar psicoestimulantes con otras intervenciones terapéuticas que intentan modificar el ambiente del paciente y ayudar a su estructuración general, ayudándole a organizar su conducta. La tendencia actual es a mantener la terapia con psicoestimulantes por períodos muy largos de tiempo, escogiendo la modalidad de tratamiento (continua vs. sólo en período escolar) de acuerdo a las necesidades del niño, con períodos de vacaciones del tratamiento para evaluar la necesidad de mantenerlo. Este tratamiento deberá continuarse mientras persistan las condiciones por las cuales se inició el problema y exista efecto terapéutico.
Se debe mencionar que este problema del SDA-H está notablemente sobreevaluado en algunos lugares, notablemente en ciertos colegios, en donde los niños y los padres se ven presionados por el sistema pedagógico a consultar al médico por esta presunta causa y, muchas veces, a buscar tratamiento medicamentoso.
En nuestro medio, éste es un problema de creciente frecuencia y una clara preocupación entre la comunidad de padres, pedagogos y profesionales de la salud.
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